miércoles, 9 de julio de 2008

miércoles, 4 de junio de 2008

Después de la comida, echate una siesta


Cuando una persona piensa en España, probablemente piensan de palabras como "la corrida de toros", "el flamenco", o quizás del plato tradicional, "paella valenciana" o solamente piensa en el buen comer de los españoles.

Otra costumbre que vale mucho la pena valorar en España es la tradición de la siesta. Una buena siesta hay que hacer a la Española: en el sofá y sí hace frío con una mantita, o en la cama lo mas cómoda posible, y por supuesto, sin olvidar un factor importante; la oscuridad.

Este agradable costumbre Español trae muchos beneficios a la salud según sugiere un artículo de la revista Sleep. Cortos periodos de sueño no REM de unos 45 minutos durante el día podrían mejorar el funcionamento de la memoria declarativa.

En el estudio han participado 33 sujetos con una media de edad de 23 años que se entrenaron en la realización de una serie de tareas de memorias declarativas. La mitad de ellos la realizaron después de una siesta, mientras que el resto la hicieron sin haber dormido previamente.

Los resultados muestran que durante la realización de tareas de memoria declarativa la siesta es beneficiosa, en comparación con los resultados obtenidos por los sujetos que se mantenían despiertos.

Pero con investigaciones o sin ellas, los españoles sabian mucho antes que no hay nada como después de comer (aunque sea regular o mal) echar una cabezadita en el sofá y desfrutar del descanso. La siesta estimula la creatividad y el optimismo, hay personas que piensan que tras la siesta, ven a su jefe con mejores ojos. Lo malo es que, después de descobrir  los beneficios que proporciona la siesta a la salud, solo 24% de los españoles hacen ese parón diario en su jornada laboral para disfrutar de ella.

Con estas cifras se viene abajo el mito de que <>. Aunque en algunas comunidades autónomas haya más siesta que en otras. En Andalucía y Asturias es donde más se echa la siesta; y en Madrid es donde la costumbre está menos arraigada. !Quién lo diría, con la fama que tiene Madrid!

Muchos no pueden desfrutar de la siesta por cuestión de trabajo, siete de cada diez personas estarían dispuestas a hacer algún tipo de sacrificio (comenzar antes a trabajar, salir más tarde, etc.) para disfrutar de la siesta donde fuese.

Que la filosofia de la siesta tiene muchos seguidores, porque es beneficiosa para la salud, nadie lo pone en duda. Otro estudio realizado por Ipsofacto, refleja que el 90% de los españales se declaran a favor de siesta e la persona que no la puede hacerla es por razones ajenas a su voluntad.

La virtud de la siesta también ha sido descubierta por las multinacionales japonesas, un descanso de 20 minutos significa mayor rendimiento laboral, que es lo que interesa a las empresas, los japoneses han decidido crear espacios de descanso para los trabajadores, después de la comida.

Los suizos, que también son muy prácticos, se han dado cuenta de la importancia de este descanso, y ya llevan varios años que han abierto salas públicas destinadas a la siesta. Se las conoce como y en media hora se los que en ellas descansan.

Así las cosas, se entiende el sabio refrán popular de que sí el sueño es media vida, y la otra la comida, cuando se juntan las dos para complementarse parece que se esté tocando el cielo.






viernes, 30 de mayo de 2008

Nosotros y Maggie



Mís compañeros del Master y yo, fuímos hace unos dias, visitar al Robotics Lab de la Universidad Carlos III de Madrid. Yo esperaba aburrirme, ya que no me gusta mucho el aspecto frio que tienen las máquinas en general. Pero fue todo lo contrario porque conocimos a Maggie, un simpatico Robot con pretensiones humanas.

Maggie tiene unos enormes ojos negros que palpadean con frecuencia, mide un metro y medio aproximadamente, levanta los brazos, gira, rueda, se conecta a Internet y reconoce gestos y voces humanas. Sabe el momento que necesita ser recargada e rápidamente se conecta sola en el enchufe mas cercano para reponer su energía y "descansar" un poco.

El Robot se parece un juguete de niños por su aspecto infantil, pero sus desarrolladores afirman que no es un simple juguete sino un proyecto de investigación dirigido sobretodo a la interacción de las personas. El equipo que desarrolla el proyecto es multidiciplinar, hay desde ingenieros informáticos hasta psicólogos. Maggie tiene 3 años de vida y sus "padres" científicos saben que todavía queda mucho a enseñar a esta simpática niña Robot.

Terminamos la visita todos muy contentos sacando fotos de Maggie, que ya estaba callada y seguro que "cansada" de nosotros.